
La traición no es un pecado mortal, ni siquiera un pecado capital o venial por el cual podríamos ser tentados a cometer uno más grave.
Sin embargo, la pena de muerte ha sido el castigo contemplado para el delito de traición a la patria. En los estados antiguos era el ostracismo, o el destierro, que eran peores que la muerte.
En la divina comedia, Dante ubica en lo más profundo del infierno el pecado de traición y a quienes lo cometen, un lugar de tortura donde no existe ni el calor siquiera, un lugar helado, el lugar aquel del “rechinar de dientes”.
La avaricia lleva a la traición, el traidor es un hombre pragmático, que hace las cosas en función a su utilidad, es un hombre practico que donde ve una utilidad a su alcance la toma. Su hipocresía no tiene limite y sabe guardar bien sus verdaderas intenciones esperando el momento…
Desprecia a los “perros falderos” sin personalidad incapaces de dar el primer paso, odia a los santurrones a quienes maldice secretamente por su falta de “olfato”.
No tiene miedo de ser llamado ladrón, ya que hay cosas que ameritan arriesgarse, pero en cualquier caso no es un cascarero y no va por “cositas”, al fin y al cabo, su alma es grande¡ también sus objetivos…
El traidor es una persona que Ama con gran intensidad, apasionadamente, es un amor grande, pero no indiscutible, no el amor generoso, luminoso y confiado, porque como persona pragmática sabe lo que quiere, sabe amar con la ferocidad de una pasión exclusiva, es una peculiar vehemencia de amor, próxima al odio, que no sabe perdonar las inclinaciones altruistas que el objeto de ese amor pueda tener para otros y es esta, una de las razones por las que esta dispuesto a traicionar, no soporta ser amado menos que otros, no está dispuesto a compartir el amor, es difícil perdonar la grandeza cuando se es pequeño.
Nace entonces una irritación sorda y malévola que se rebela contra el objeto del amor, porque aquella perfección que ama, le muestra como un espejo lo que sabe que no posee, eso es ser fariseo de corazón, si no obtiene lo que quiere para si, entonces que nadie lo tenga, hay que destruirlo, traicionarlo, no es cobardía pura, es solo que el miedo a no poder asir ese objeto del amor produce pánico…
Este amor que subyuga se ha convertido en timidez, y la misma en cinismo, en odio hacia sí mismo y hacia cuantos le rodean, se siente como un pobre ser que nunca fue amado, se siente humillado, su lógica e inteligencia buscan una salida, la salida de la traición.
La bajada de Judas a los infiernos, es terrible, el infierno se encuentra vacío porque Cristo ha rescatado de la cautividad a todos los muertos. Solo quedan allí tres malditos, Herodes, Judas y Caín cuyos llantos resuenan en medio de la turbación en el lugar del terror y del gusano.

En Judeca (Llamada así por Judas), Lucifer el primer ángel caído, quien fuera el más hermoso, el más sabio, el primer traidor que se atrevió a levantarse contra Dios, está inmerso hasta la cintura en un lago de hielo, cuyas aguas congeladas son las lágrimas de la humanidad. En su boca esta Judas porque su pecado fue contra Dios en la persona de su hijo Jesucristo. Es el peor traidor, el ser más monstruoso y su traición es la peor en la historia de la humanidad. Es la suma de todos los pecados.

Catecismo de la Iglesia Católica
El Catecismo no usa siempre la palabra “traición”, pero la incluye claramente bajo pecados mortales como:
- La perfidia y la mentira grave (CEC 2485)
- La injusticia grave contra el prójimo (CEC 1857–1859)
- La ruptura consciente de la fidelidad debida (CEC 2088, 2148)
- El escándalo y la destrucción deliberada del bien ajeno (CEC 2284)
La traición es pecado mortal cuando:
- Se comete con pleno conocimiento
- Con pleno consentimiento
- Y causa un daño grave (a una persona, una comunidad, una nación o a Dios)
Por eso Judas no es condenado por “entregar información”, sino por:
- Vender a Cristo (Mt 26,15)
- Romper una comunión de amor
- Actuar con conciencia y cálculo
Traición y ley: por qué fue castigada con la muerte
En el derecho antiguo
- Roma: la perduellio (alta traición) era castigada con muerte o exilio total
- Grecia: el ostracismo no era solo destierro físico, sino muerte civil
- Derecho medieval cristiano: la traición era vista como crimen contra el orden querido por Dios
- Destruye la confianza, fundamento de toda comunidad
- Corroe el cuerpo político desde dentro
- No es un ataque externo, sino una herida interna
Santo Tomás de Aquino afirma que:
“El traidor peca más gravemente que el ladrón, porque roba no bienes, sino la seguridad misma.”
(Suma Teológica, II-II, q. 64)
Dante y la intuición teológica del hielo
Dante no escribe teología sistemática, pero su intuición es profundamente cristiana.
- ¿Por qué el infierno del traidor es helado?
Porque:
- El pecado del traidor no es pasional, es calculado
- No arde de deseo, se enfría en el cálculo
- Donde no hay amor, no hay calor
El “rechinar de dientes” no es solo dolor:
- Es frustración eterna
- Es conciencia de haber destruido lo que se amaba
La traición no nace del exceso de pasión, sino de su corrupción.
La raíz: avaricia y pragmatismo
Avaricia (no solo dinero)
En la tradición cristiana, la avaricia es:
- Apropiación desordenada
- Deseo de poseer lo que no puede darse
El traidor:
- No acepta el don
- Solo acepta lo que puede controlar
Por eso Judas no roba “cositas”:
roba lo absoluto, y cuando no puede poseerlo, lo vende.
- Psicología moral del traidor (visión cristiana)
- El espejo insoportable
El traidor:
- Ama algo que lo supera
- Esa grandeza lo humilla
- No puede soportar la comparación
San Agustín diría:
“El pecado no comienza en el odio, sino en el amor mal ordenado.”
Del amor al odio
El proceso es:
- Amor posesivo
- Miedo a perder
- Resentimiento
- Cinismo
- Traición
No es cobardía simple.
Es orgullo herido.
El fariseísmo interior
El fariseo:
- Cumple exteriormente
- Odia interiormente
- Se justifica racionalmente
Judas no traiciona en un arrebato:
- Negocia
- Calcula
- Beso incluido (Lc 22,48)
El beso es el signo máximo de la traición:
usa el lenguaje del amor para ejecutar el odio.
Judas, Caín y Lucifer: la tradición
Aquí conviene matizar teológicamente.
¿Está el infierno “vacío”?
La Iglesia no afirma que el infierno esté vacío.
Cristo desciende a los infiernos para liberar a los justos (CEC 633), no a los condenados.
Judas
La Iglesia no ha declarado dogmáticamente que Judas esté condenado, pero:
- La tradición mayoritaria (Padres, liturgia antigua, Dante) lo considera arquetipo del traidor
- No por el acto aislado, sino por la desesperación final
- El pecado último de Judas
No es la traición.
Es no creer en la misericordia.
Lucifer: el primer traidor
- Ama su propia perfección
- No acepta recibirla como don
- Quiere poseerla como derecho
Todo traidor repite este gesto:
“No serviré” (Jer 2,20)
Síntesis final
La traición es uno de los pecados más graves porque:
- Nace de un amor deformado
- Usa la intimidad como arma
- Destruye la comunión
- Se justifica a sí misma
No es debilidad, es orgullo frío.
No es pasión, es cálculo.
No es ignorancia, es elección.
Y por eso, desde la fe católica:
La traición es una forma extrema de pecado mortal,
porque mata primero el amor, luego al prójimo y finalmente al alma.
