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Arte Sacro

Alerta Consagrados¡¡¡¡

El síndrome, que podríamos llamar de la magdalena o el envidioso de la fe y cuyo portador es una persona fría, con poco o ningún respeto por los demás. Un depredador que puede esperar pacientemente hasta que entabla contacto con alguien que le parece susceptible de seducir, generalmente consagrados, o personas muy religiosas y que disfruta persiguiendo, ya tenga relación directa con ella o sea una completa desconocida, disfruta y muestra su poder persiguiendo y dañando psicológicamente a esa persona ya que lo único que busca es mostrar su superioridad cultural o capacidad para seducirla y luego aprovecharse sexualmente de ella.

Este cuadro psicológico se llama «Trastorno narcisista de la personalidad».

Lo peligroso para la víctima, cuando este depredador usa las armas de la fe y el conocimiento de Dios para conseguir sus objetivos, porque el daño se hace en la fe de la persona, que encuentra un demonio donde debería haber un santo o un penitente, es enorme.

El sentimiento de inferioridad opera en forma de culpabilidad, que el depredador siente por no poseer atributos que él estima ideales en la ausencia de una verdadera Fe, genera un sentimiento de inferioridad que intenta compensar superando esas carencias mediante el desarrollo de un complejo de superioridad. El complejo de superioridad hace que el acosador viva en la ficción de la posesión de valores, atributos y cualidades que en realidad no posee, negándolos en los demás de manera defensiva. Cuando surge en su entorno una persona (la víctima) que sí posee en verdad Fe firme y entrega a Dios, ello supone para el acosador un verdadero choque con la realidad y un reto. Su reacción ante esa dolorosa realidad suele consistir en negar, eliminando, la fuente que le muestra sus carencias, desarrollando el psicoterror contra la víctima. El objetivo es hacer desaparecer a la víctima del horizonte psicológico del acosador porque sus capacidades suponen para éste una destabilización psicológica.

Así haciendo pecar, demuestra que todos son pecadores como el o ella y de allí que tanto sacerdote y consagrados son víctimas de acoso, solo para demostrar que no son tan «buenos» y justificar la inmundicia en que se ha caído. Llegando a mentir en lo fundamental para alcanzar su objetivo, es decir confesar mentiras cuando la víctima es un sacerdote, o prometer matrimonio cuando la víctima es una mujer casta, alegando amor a primera vista o seduciendo con lo que sea de valor para la víctima.

Este es un llamado de alerta a consagrados y personas que por su opción por Dios son doblemente atractivas para mucho depredador y enfermo, realmente, agentes del maligno.

Mat 10:16 «Os envío como ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas.»

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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