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Peste y Mascotas

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La pandemia más destructiva en la historia de Europa fue la peste bubónica que asoló Europa y que acabó, en muchas zonas, con más del 50% de la población desde el año 1347 y se conoce como “muerte negra”. 25 millones de muertes tuvieron lugar sólo en Europa.

John Clyn en Kilkenny, Irlanda hermano de los frailes Menores se encontró solo, rodeado de compañeros muertos, que el había enterrado, narra lo sucedido creyendo que el mundo llegaba a su fin: «Dejo pergamino para continuar este trabajo, por si alguien sobrevive y cualquiera de la raza de Adán escapa a la peste y continúa la labor que yo he comenzado».

El número total de muertes atribuidas a esta pandemia devastadora fue de 75 millones de personas, la mayoría en Asia central de donde provenía.

Hasta hace poco se creía que las ratas negras eran las culpables de los numerosos brotes de peste bubónica en Europa.

La infección puede adquirir la forma de una neumonía, y no necesita de la picadura de pulgas sino que se transmite de persona a persona, por contacto o a través de la respiración, que se expande más rápido y más extensivamente, con una mayor incidencia de casos y una mortandad superior, puesto que la neumonía, es letal.

Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, la revista semanal de la Academia de Ciencias de Estados Unidos, descubre que el verdadero origen no está en las ratas negras….

Tenemos que reescribir la historia dice Nils Stenseth, autor principal del estudio, de la Universidad de Oslo.

Según los investigadores, las repetidas epidemias de la peste negra, fueron causadas por otro roedor: el gerbilino o gerbillo (Gerbillinae), proveniente de Asia.

“Demostramos que donde hubo buenas condiciones para los gerbillos y las pulgas en Asia central, brotaba la peste cuya bacteria aparecía unos años más tarde en ciudades portuarias europeas y luego se expandía por el continente”, afirma Stenseth.

Se conocen varias pandemias:

La de Justiniano (540-590 d.C.), que puede haber llegado hasta Inglaterra y mató 50 millones de personas;

La “muerte negra” (1346-1361) 75 millones de muertes;

la “Gran Plaga” en la década de 1660, y la Asiatica en 1855 que causó muertes en Cantón, Hong Kong y Rusia, llegando a Gran Bretaña en 1900.

El punto de origen de la peste medieval se ubica en la región de Yunnan, en el sudeste de China, transmitida a través de las caravanas turcas que recorrían la Ruta de la Seda.

En 1387, millones de personas estaban muriendo en China e India, países sometidos por el Islam. A Europa llegaban rumores sobre una terrible enfermedad, acompañada de lluvias torrenciales, tormentas con granizadas, rayos y finalmente un humo hediondo y truenos espantosos.

Ese mismo año, el mal debió de entrar en contacto con los europeos en el puerto de Caffa,  Teodosia,  colonia de Génova en el Mar Negro, hacia donde acudían las numerosas caravanas.

La ciudad fue asediada por el tártaro Djani Beck, a quien se le ocurrió la terrible idea de lanzar al interior de la ciudad mediante catapultas los cadáveres pestilentes de centenares de sus soldados, infectados con los bubones,  treta mediante la cual pretendía “envenenar a los cristianos”, así logró que la muerte negra penetrara en Caffa.

Doce galeras genovesas escaparon de Caffa al puerto de Mesina (Italia) en octubre de 1387 y propagaron la peste de forma increíblemente rápida, mientras otros barcos, también infectados, llegaban desde Oriente a Génova y Venecia.

Un cronista italiano de la época describe: “Los genoveses transportaban consigo, impregnada en los huesos, una enfermedad de tal naturaleza que todo el que hubiera hablado con alguno de ellos era alcanzado por el mal. La enfermedad provocaba una muerte inmediata, absolutamente imposible de evitar”.

Los comerciantes Judíos y Musulmanes, fueron acusados de propagar la enfermedad.

Según un cirujano y científico francés el origen de la mortal epidemia había que buscarlo en la coincidencia de los planetas Saturno, Júpiter y Marte en un determinado día del año 1345.

Clemente VI reaccionó publicando, en 1348, dos bulas en las que condenaba toda violencia contra los judíos y, además, instó al clero para que tomara las medidas necesarias para su protección. Hubo un brote de flagelantes, grupos de laicos que peregrinaban de ciudad en ciudad azotándose. Clemente VI los acusó de fanáticos y mediante la publicación, en 1349, de una bula, los condenó como herejes.

La plaga desapareció de Europa después del siglo XIX.

Sin embargo, todavía hoy día se registran brotes en otras partes de Asia e incluso Estados Unidos donde los Jerbos son vendidos como mascotas y son compañía para los niños…

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http://www.eltiempo.com/estilo-de-vida/salud/nuevos-avances-sobre-la-peste-bubonica/16037333

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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