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Trinidad

 

PARADIGMAS DE LA IGLESIA

SANTISIMA TRINIDAD

  1. “Los cristianos son bautizados en ‘el nombre’ del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y no en ‘los nombres’ de estos, pues no hay más que un solo Dios, el Padre todopoderoso y su Hijo único y el Espíritu Santo: la Santísima TRINIDAD.”
  2. “El misterio de la Santísima TRINIDAD es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es, pues, la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la ‘jerarquía de las verdades de fe’. ‘Toda la historia de la salvación no es otra cosa que la historia del camino y los medios por los cuales el Dios verdadero y único, Padre, Hijo y Espíritu Santo, se revela, reconcilia consigo a los hombres, apartados por el pecado, y se une con ellos’.”
  3. “La TRINIDAD es una. No confesamos tres dioses sino un solo Dios en tres personas: ‘la TRINIDAD consubstancial’. Las personas divinas no se reparten la única divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente Dios: ‘El Padre es lo mismo que es el Hijo, el Hijo lo mismo que es el Padre, el Padre y el Hijo lo mismo que el Espíritu Santo, es decir, un solo Dios por naturaleza’. ‘Cada una de las tres personas es esta realidad, es decir, la substancia, la esencia o la naturaleza divina’.”
  4. “‘La fe católica es ésta: que veneremos un Dios en la TRINIDAD y la TRINIDAD en la unidad, no confundiendo las personas, ni separando las substancias; una es la persona del Padre, otra la del Hijo, otra la del Espíritu Santo; pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo una es la divinidad, igual la gloria, coeterna la majestad’.” En San Mateo (XXVIII, 19) el Salvador ordena a los Apóstoles que bauticen a las gentes “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Dejando muy Claro el dogma de la trinidad, así mismo El mesías siempre hablo del padre y su obediencia a El y en el momento de la ascensión, consoló a los discípulos observando la conveniencia de su ascensión al padre y la promesa de que el espíritu estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Los católicos no afirmamos que tres personas son una sola persona o que tres dioses son un sólo Dios, lo cual sería realmente contradictorio; sino que tres personas, distintas como personas, tienen una sola e idéntica naturaleza.

El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se identifican con la naturaleza divina y por eso son Dios; pero se distinguen desde el punto de vista de la personalidad. Asi el Padre engendra y no es engendrado, el Hijo es engendrado por el Padre, y del Padre y del Hijo procede el Espíritu Santo.

Los siete dones del Espíritu Santo han sido explicados por los

teólogos de varias maneras. Según la opinión de Santo Tomás,

aceptada hoy por la mayoría de los teólogos, los dones del Espíritu

Santo son hábitos que capacitan al hombre para seguir, rápida y

fácilmente, las iluminaciones e inspiraciones divinas.

Por su origen divino y por su carácter esencial condicionado por su

origen, está el hombre siempre abierto a Dios (potentia

obedientialis), pero puede oponer resistencia a la acción divina. Los

dones del Espíritu Santo quebrantan esa resistencia a Dios fundada

en el orgullo del hombre; causan tal afinidad con Dios y tal prontitud

de corazón, que la acción de Dios deja de ser sentida como algo

extraño y peligroso y empieza a sentirse como algo dichoso e íntimo,

que la voluntad humana acepta con gusto y alegría. Los siete dones

del Espíritu conceden una fina sensibilidad para lo divino, un fino

oído para la voz de Dios y un sensible tacto para la mano divina que

nos coge y quiere llevarnos.

Aparte están los Frutos que son descritos en 2 Pedro 1:5-7 y son: 1-Amor II. Gozo III. Paz IV. Paciencia V. Benignidad VI. Bondad VII. Fe VIII. Mansedumbre IX. Templanza

PERSONAJE

Personaje Antonio Royo Marín y su libro Alabanza a la Santísima Trinidad

En su carta apostólica Tertio millennio adveniente, Juan Pablo II orienta hacia la glorificación de la Santísima Trinidad, diciendo, «Empieza a hacer ahora lo que harás eternamente en el cielo: adorar y glorificar a Dios».

El Espíritu Santo es la más ignorada de las tres Personas divinas. El Hijo se nos ha manifestado hecho hombre, y hemos visto su gloria (Jn 1,14). Y viéndole a Él, vemos al Padre (14,9). Pero ¿dónde y cómo se nos manifiesta el Espíritu Santo? la misión del Espíritu Santo es justamente la de glorificar al Hijo -darle a conocer y a amar por el ministerio de los apóstoles y de toda la Iglesia-: «él me glorificará» (16,14). Pero ¿quién se encarga de glorificar al Espíritu Santo?

Santo Tomás de Aquino, enseña en su doctrina sobre los hábitos (STh I-II,49-54), las virtudes y muy especialmente los dones del Espíritu Santo, la vida espiritual cristiana alcanza su perfección sólamente cuando llega a ser mística, es decir, cuando en ella predomina el ejercicio habitual de los dones del Espíritu Santo. Esta doctrina teológica enseña claramente que, si todos los cristianos estamos llamados a la santidad, todos -sacerdotes, religiosos o laicos- estamos llamados a la vida mística, los dones del Espíritu Santo «completan y llevan a su perfección las virtudes de quienes los reciben»

JOSE MARIA IRABURU enseña que La ignorancia de los dones del Espíritu Santo, y en general de la vida sobrenatural en su forma pasiva-mística, implica un desconocimiento de la verdadera vida cristiana. Si nosotros tratáramos de explicar qué y cómo es una rosa a una persona que desconociera esta flor, y le describiéramos con todo cuidado cómo es un botón de rosa, que apunta en un tallo, o un capullo apenas abierto, no lograríamos comunicarle el conocimiento de lo que de verdad es una rosa; para eso sería preciso que le describiéramos esta flor en su estado de pleno desarrollo. Del mismo modo sucede con la vida cristiana. Quien sólo la conoce por las descripciones de su fase ascética inicial, ignora lo que la vida cristiana es en plenitud.

Estos son los dones del espíritu Santo:

  1. El don de temor. 2. El don de fortaleza. 3. El don de piedad. 4. El don de consejo. 5. El don de ciencia. 6. El don de entendimiento. 7. El don de sabiduría. 1.50 minutos

https://youtu.be/7f9Ksu2dO7U

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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