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Arte Sacro

Longinos, el centurión que atravesó el costado de Jesús en la cruz;

San Longinos o Casio Longino de Cesarea fue, el soldado romano que traspasó el costado del cuerpo de Jesús con su lanza; conocida como La Santa Lanza. Ante la muerte de Jesús, exclamará: “En verdad este era el Hijo de Dios”. Para complacer a los judíos, lanceó a Cristo, ultrajando su cuerpo exánime; pero esta injuria se trocó en milagro, porque el manar sangre de un cuerpo muerto es milagro que representa a la Iglesia (específicamente los sacramentos del bautismo y la eucaristía) que fluyen del costado de Cristo, así como Eva surgió del costado de Adán.

En tanto que a los otros dos condenados se les quebraron las piernas para asegurar que muriesen, “uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua” Jn. 19:34

En el apócrifo Evangelio de Nicodemo, y Actas de Pilato, aparece por primera vez el nombre de Longino, que se estaba quedando ciego y al dar la lanzada, una gota del Salvador cayó sobre sus ojos y lo sanó al instante; por tal razón, ayudó a lavar el cuerpo de Jesús después del descenso de la cruz y abandonó la carrera de soldado. Después de haber sido instruido por los apóstoles, llevó una vida monástica.

La Iglesia Católica, venera a Longino como mártir el 16 de octubre. En la basílica de San Pedro de la Ciudad del Vaticano, se halla una estatua de Longino esculpida por Bernini y el fragmento de una punta de hierro que, según se asegura, pertenece a la Santa Lanza.

Desde su condición de esclavo, a la que él mismo se redujo voluntariamente, hasta llegar al grado de centurión, bajo Poncio Pilato, después de haber conquistado su libertad combatiendo como gladiador en el circo, su vida se entrelaza con las últimas horas de la Pasión de Cristo, haciéndole entrar en la historia y cambiando su destino para siempre.

Después de hacerse cristiano renunció a las armas y fue ermitaño en Cesarea, Capadocia donde “convierte a muchas personas” y donde se le ofreció que sacrificase en honor de los ídolos. Longinos los destruyó y de ellos salieron varios diablos, que confesaron que estaban allí porque donde no se menciona a Jesucristo tienen que estar ellos. El gobernador local lo hizo arrestar y, al no hacerlo renegar de Dios, le hizo arrancar la lengua y que le partieran todos los dientes. Sin embargo, San Longino no perdió el uso de la palabra. Los demonios, enloquecieron y cegaron al gobernador pagano. Longinos fue hacia el gobernador y le dijo que solo con su muerte podrá ser curado, por lo que fue condenado a ser decapitado. Tan pronto fue ejecutado el santo, el gobernador mostró su arrepentimiento y en el mismo momento recuperó la cordura y terminó su vida haciendo toda clase de buenas obras.

Oriundo de Lanciano, Italia, es considerado un santo mártir de la Iglesia.

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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