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Adviento, Preparaos¡¡

Yo, Juan, vi una nube blanca, sobre la cual estaba sentado alguien que parecía Hijo de hombre, con una corona de oro en la cabeza y una hoz afilada en la mano.

En seguida salió del Templo otro Angel y gritó con voz potente al que estaba sentado sobre la nube: «Empuña tu hoz y siega, porque ha llegado el tiempo de la cosecha y los sembrados de la tierra están maduros».

Y el que estaba sentado sobre la nube pasó su hoz sobre la tierra, y esta quedó segada.

Entonces otro Angel salió del Templo que está en el cielo, llevando también una hoz afilada.

Y salió del altar otro Angel -el que tiene poder sobre el fuego- y gritó con voz potente al que tenía la hoz afilada: «Empuña tu hoz y cosecha los racimos de la viña de la tierra, porque han llegado a su madurez».

El Angel pasó la hoz afilada sobre la tierra, cosechó la viña y arrojó los racimos en la inmensa cuba de la ira de Dios.

Así termina el año litúrgico y empieza el adviento.

En aquél tiempo Jesús dijo a sus discípulos:

Cuando venga el Hijo del hombre, sucederá como en tiempos de Noé.

Estén prevenidos, porque ustedes no saben qué día vendrá su Señor.

Ustedes también estén preparados, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.

Adviento o ‘venida del Redentor’ es el primer período del año litúrgico cristiano, y consiste en un tiempo de preparación espiritual para la celebración del advenimiento de Cristo, lo integran los cuatro domingos más próximos a la festividad de la Navidad. El primer domingo de Adviento marca el inicio de la temporada navideña, el tercer domingo de Adviento, también conocido como Gaudete, que en latín quiere decir «regocijaos», «alégrense», «estad alegres” busca animar al pueblo a continuar con la preparación para la Solemnidad de la Natividad del Señor

Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Escribió San Pablo, Epístola a los filipenses 4, 4

Adviento es un tiempo de oración y de reflexión caracterizado por la espera vigilante —es decir, tiempo de esperanza y de vigilia—, de arrepentimiento, de perdón y de alegría, que representa la vida del fiel.

La predicación de Juan Bautista, incorporarla frase de Isaías «Una voz grita en el desierto: preparen los caminos del Señor, allanen sus senderos» (Mateo 3:3)

Jesús dijo a sus discípulos:

«Tengan cuidado de no dejarse aturdir por los excesos, la embriaguez y las preocupaciones de la vida, para que ese día no caiga de improviso sobre ustedes

como una trampa, porque sobrevendrá a todos los hombres en toda la tierra.

Estén prevenidos y oren incesantemente, para quedar a salvo de todo lo que ha de ocurrir. Así podrán comparecer seguros ante el Hijo del hombre». Lucas 21,34-36.

Cuando oigan hablar de guerras y revoluciones no se alarmen; es necesario que esto ocurra antes, pero no llegará tan pronto el fin».

Después les dijo: «Se levantará nación contra nación y reino contra reino.

Habrá grandes terremotos; peste y hambre en muchas partes; se verán también fenómenos aterradores y grandes señales en el cielo.»

Estas son las lecturas utilizadas durante el adviento hasta el Concilio Vaticano II.

-Domingo Primero: Romanos 13, 11-14; Lucas 21, 25-33.

-Domingo Segundo: Romanos 15, 4-13; Mateo 11, 2-10.

-Domingo Tercero: Filipenses 4, 4-7; Juan 1, 19-28.

-Domingo Cuarto: 1 Corintios 4, 1-5; Lucas 3, 1-6.

Lucas 21 25 Habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y sobre la tierra perturbación de las naciones, aterradas por los bramidos del mar y la agitación de las olas,

26 exhalando los hombres sus almas por el terror y el ansia de lo que viene sobre la tierra, pues las columnas de los cielos se conmoverán.

27 Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con poder y majestad grandes.

28 Cuando estas cosas comenzaren a suceder, cobrad ánimo y levantad vuestras cabezas, porque se acerca vuestra redención.

29 Y les dijo una parábola: Ved la higuera y todos los árboles;’

30 cuando echan ya brotes, viéndolos, conocéis por ellos que se acerca el verano.

31 Así también vosotros, cuando veáis estas cosas, conoced que está cerca el reino de Dios.

32 En verdad os digo que no pasará esta generación antes que todo suceda.

33 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Mateo 11 2 Habiendo oído Juan en la cárcel las obras de Cristo, envió por sus discípulos

3 a decirle: ¿Eres tú el que viene o hemos de esperar a otro?

4 Y respondiendo Jesús, les dijo: Id y referid a Juan lo que habéis oído y visto:

5 los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos quedan limpios, los sordos oyen, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados;’

6 y bienaventurado aquel que no se escandalizare en mí.

7 Cuando éstos se hubieron ido, comenzó Jesús a hablar de Juan a la muchedumbre: ¿Qué habéis ido a ver al desierto? ¿Una caña agitada por el viento?

8 ¿Qué habéis ido a ver? ¿A un hombre vestido pobremente? Mas los que visten con molicie están en las moradas de los reyes.

9 ¿Pues a qué habéis ido? ¿A ver un profeta? Sí, yo os digo que más que un profeta.

10 Este es de quien está escrito: “He aquí que yo envío a mi mensajero delante de tu faz. Que preparará tus caminos delante de ti.”

Juan 11 19 Este es el testimonio de Juan, cuando los judíos desde Jerusalén le enviaron sacerdotes y levitas para preguntarle: Tú, ¿quién eres?

20 El confesó y no negó; confesó: No soy yo el Mesías.’

21 Le preguntaron: Entonces, ¿qué? ¿Eres Elias? El dijo: No soy. ¿Eres el Profeta? Y contestó: No.

22 Dijéronle, pues: ¿Quién eres? para que podamos dar respuesta a los que nos han enviado. ¿Qué dices de ti mismo?

23 Dijo: Yo soy la voz del que clama en el desierto: “Enderezad e) camino del Señor,” según dijo el profeta Isaías.

24 Los enviados eran fariseos,

25 y le preguntaron, diciendo: Pues ¿por qué bautizas, si no eres el Mesías, ni Elias, ni el Profeta?

26 Juan les contestó diciendo: Yo bautizo en agua pero en medio de vosotros está uno a quien vosotros no conocéis,

27 que viene en pos de mí, a quien no soy digno de desatar la correa de la sandalia.

28 Esto sucedió en Betania, al otro lado del Jordán, donde Juan bautizaba.

Lucas 3 1 El año quintodécimo del imperio de Tiberio Cesar, siendo gobernador de Judea Poncio Pilato, tetrarca de Galilea Heredes, y Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de la Traconítíde, y Lisania tetrarca de Abilene,

2 bajo el pontificado de Anas y Caifas, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto,

3 y vino por toda la región del Jordán predicando el bautismo de penitencia en remisión de los pecados,

4 según está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: “Voz que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.

5 Todo barranco será rellenado; y todo monte y collado, allanado; y los caminos tortuosos, rectificados; y los ásperos, igualados.’

6 Y toda carne verá la salud de Dios.

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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