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Anticlericales, Clemenceau

Un 20 de febrero de 1919 el anarquista Louis Cottinera hiere a Clemencau, quién era presidente de Francia. No lo percibía como suficientemente “Radical”, quizá no sabía que;

Georges Clemenceau, ,emitio el 21 de diciembre de 1907, una ley que supuso la expropiación de los bienes de la Iglesia en Francia.

La ley de Separación del Estado francés y la Iglesia Católica se había aprobado el 9 de diciembre de 1905.

Esta ley fue un ataque frontal a los católicos franceses, porque no reconocía a la Iglesia personalidad jurídica, por lo que dejaba de ser sujeto de derechos.

En consecuencia, todos los bienes de la Iglesia en Francia quedaron sin propietario. Clemenceau decidió que el nuevo dueño serían las  asociaciones cultuales, compuestas por laicos, a la vez, el texto legal, prohibía la intervención de la jerarquía en las mismas.

Se arrebataba así a los católicos un derecho natural inalienable, pues tal disposición legal suponía que la práctica de la religión emanaba del Estado.

La respuesta del Papa, San Pío X fue la siguiente: “Sé cuantos andan preocupados por los bienes de la Iglesia. A mí sólo me inquieta el “Bien”. Perdamos las iglesias, pero salvemos la Iglesia. Miran demasiado a los “bienes” y poco al “Bien”.

El 13 de abril de 1908 comenzó la incautación efectiva de todos los bienes muebles e inmuebles de la Iglesia, y por supuesto se retiró la subvención que el clero recibía, según lo acordado por el concordato firmado por Napoleón en 1802, cuando se le había despojado de las tierras a la iglesia y en pago se le pagaba una subvención.

En el Journal Officiel –el Boletín Oficial francés- de 1908 se pueden consultar las largas listas de tantos lugares de culto y objetos religiosos, que fueron a parar a manos de particulares. Particulares que, a diferencia de San Pío X, les preocupaban más los “bienes” que el “Bien”.

El robo había empezado con la revolucion Francesa y Telleyrand, un obispo apostata de Autun (Comunidad francesa), quien sugirió incautar los bienes eclesiásticos y proclamarlos bienes nacionales. Con su venta se pensaba resolver los problemas económicos del Estado. Los servicios públicos a cargo de la Iglesia pasaron a manos del Estado; los sacerdotes recibieron un sueldo del gobierno, como cualquier otro funcionario. La venta de los bienes nacionalizados comenzó en marzo de 1790, se transfirieron una gran cantidad de tierras, que fueron compradas por burgueses y campesinos acomodados. De esta manera se aseguró también la fidelidad de esos grupos a la revolución francesa.

Clemenceau era peor que Napoleón quién mandó casar a los sacerdotes en una semana o su guillotinamiento. Este clemenceau se robó todos los bienes de la iglesia y los repartió entre sus amigos de Logia…

La ley  puso fin al financiamiento de grupos religiosos por el Estado (El Estado había acordado tales fondos en el Concordato de 1801 como compensación por las confiscaciones realizadas por la Revolución Francesa sobre propiedades de la Iglesia, propiedades con las que esta hubiese podido financiarse a sí misma). Al mismo tiempo, declaró que todos los edificios religiosos serían propiedad del estado y los gobiernos locales; el gobierno pone tales edificios a disposición de las organizaciones religiosas sin costo para estas, siempre que sigan usando esos edificios con fines de culto. Otros artículos de la ley incluyen la prohibición de fijar símbolos religiosos en edificios públicos. Qué antes eran religiosos…

Esto buscaba no solo riqueza para el estado sino que buscaba crear una clase media “fiel” a la revolución pero no cumplió su objetivo ya,  que solo favoreció a la acumulación de propiedades por parte de una oligarquía, con grandes pérdidas de tesoros culturales, tanto edificios, como obras de arte.

No es la primera vez que se expropian los bienes de la Iglesia, de hecho leyes modernas convierten los templos en edificios de conservación histórica propiedad inmaterial de la Nación, esto es una expropiación disimulada.

Hace pocos años en malta se expropiaron todas las propiedades de la iglesia, en la revolución de los países americanos se expropiaron diríamos que país por país todos los bienes eclesiásticos y se expulsaron los sacerdotes…

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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