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LOS DERECHOS DE DIOS

De lo que se ha llamado derechos del hombre demasiadas cosas ha oído el pueblo; oiga alguna vez por fin, algo de los derechos de Dios. Que éste sea el tiempo más oportuno para ello lo indican el amor de muchos a las cosas de piedad recientemente despertado, como dijimos, y de un modo particular la devoción tan manifiesta a la persona del Redentor que hemos de legar, Dios mediante, al siglo venidero en prenda de mejores días. Pero como se trata de una cosa que no hay que esperar de otra parte a no ser de la gracia divina, unidos en afán y caridad instemos con súplicas fervientes a la misericordia del Todopoderoso, a fin de que no permita que perezcan aquellos a quienes libró con su preciosa sangre derramada, que mire propicio a la generación presente que mucho ciertamente delinquió, pero mucho también a su vez ha sufrido y muy ásperamente en expiación de su delito y que abrazando con benignidad a todos los hombres y pueblos, se acuerde de aquellas palabras suyas: Yo, si fuere levantado de la tierra, atraeré todas las cosas a Mí.[28]

En prenda, pues, de los dones celestiales y en testimonio de Nuestra paternal benevolencia, os damos a vosotros, Venerables Hermanos, y al clero y pueblo vuestro, de todo corazón la Bendición Apostólica.

Dado en Roma en San Pedro, el 1º de noviembre de 1900, de Nuestro  pontificado el vigésimo tercero. LEÓN XIII

1.  Derecho a hacer lo que quiera, cuando quiera y como quiera, sin dar explicaciones a nadie.

2. Derecho a ser amado y alabado en todas y sobre todas las cosas, por ser quien ES y por ser el Creador, el Redentor y el Salvador.

3. Derecho a ser obedecido y servido antes que a cualquier otra autoridad por legítima que sea.

4. Derecho a exigir en conciencia el cumplimiento de su Santa Ley, ya sea Revelada, ya sea la misma Ley Natural.

5. Derecho al total e incondicional sometimiento de toda ley humana (civil o eclesial) a la Ley Eterna (escrita en los diez Mandamientos).

6. Derecho a recibir Culto público, cualquiera que sea el pueblo, el Estado o la Comunidad de Naciones. ¡Una política sin Dios es una gravísima injusticia de consecuencias inimaginables!

7. Derecho a que los actos humanos sean conformes no sólo a la Ley civil sino también a la Ley Moral (no confundiendo “legalidad” con “moralidad”).

8. Derecho a que se respete siempre la “libertad religiosa” bien entendida, o sea, la libertad de acción y de culto de la única religión verdadera; no como el el indiferentismo religioso o el falso ecumenismo, como si todas las religiones fueran iguales.

9. Derecho a repartir sus dones (naturales o sobrenaturales) conforme a su Divina Voluntad, sin acepción de personas.

10. Derecho a “tentar” (probar) al hombre a fin de probar su fidelidad, nunca por encima de sus fuerzas sino poniendo todos los medios a su alcance.

11. Derecho a que se reconozca tanto la Soberanía del Estado (en el orden temporal) como la de la Iglesia (en el orden espiritual) y en consecuencia el derecho de la Esposa de Cristo a emitir siempre su “juicio moral”, en razón del sentido ultimo del hombre (ciudadano) que es sobrenatural (cristiano).

Cómo dijo Jesús: “Dad al César lo que es del César y Dios lo que es de Dios” (S. Mt. 21,22). Pero como el César no es Dios, entonces también el César debe dar a Dios lo que es de Dios.

12. Derecho a que se respete siempre la vida humana, desde el comienzo de su concepción hasta la muerte natural inclusive (no al aborto y a la eutanasia).

13. Derecho a exigir el “sacrificio” del acto de la fe en los Misterios de la Divina Revelación, que trascienden al alcance de la sola razón.

14. Derecho a darnos a la Santísima e Inmaculada Virgen María, Madre de Cristo, por Madre, Corredentora, Abogada, Modelo y Signo de predestinación.

15. Derecho a ser universalmente reconocido como “Rey de Reyes y Señor de Señores” (Apoc. 19,16). Reinado Social de Nuestro Señor Jesucristo.

16. Derecho, en fin, como Único Juez Soberano, a premiar o a castigar al hombre, en esta vida y en la otra (con el Cielo o con el Infierno) por toda la eternidad.

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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