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Arte Sacro

Que hay en la Hostia?

Eucaristia

«Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día.» Juan 6, 54.

EI Catecismo nos enseña que «para dejarles una prenda de este amor, para no alejarse nunca de los suyos y hacerles partícipes de su Pascua, instituyó la Eucaristía como memorial de su muerte y de su resurrección y ordenó a sus apóstoles celebrarlo hasta su retorno; constituyéndoles entonces sacerdotes del Nuevo Testamento (1337).
En el contexto de la Última Cena, Jesús instituyó un nuevo sacrificio memorial.

Como memorial de su muerte y resurrección en el curso de la Cena Pascual con sus apóstoles, Jesús tomo pan, «pronuncio la bendición, lo partió y lo dio a sus discípulos, diciendo: «Tomen, coman, éste es mí cuerpo» (Mt 26, 26). De la misma manera, tomó la copa ceremonial de vino, «dio gracias y se la pasó diciendo: «Esta copa es la alianza nueva sellada con mi sangre, que es derramada por ustedes» (Lc 22, 20). Finalmente, les ordenó: «Hagan esto en memoria mía» (1 Co 11,24).
«Yo soy el pan de vida… Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá para siempre. El pan que yo daré es mi carne y lo daré para la vida del mundo» (Jn 6, 48.51).
«Porque Cristo, nuestro Redentor, dijo que lo que ofrecía bajo la especie de pan era verdaderamente su Cuerpo, se ha mantenido siempre en la Iglesia esta convicción, que declara de nuevo el Santo Concilio: por la consagración del pan y del Vino se opera el cambio de toda la substancia del pan en la substancia del Cuerpo de Cristo nuestro Señor y de toda la substancia del vino en la substancia de su Sangre; la Iglesia católica ha llamado justa y apropiadamente a este cambio transubstanciación» (1376).

Al igual que la Cena Pascual, este sacrificio memorial del nuevo orden es tanto sacrificio como comida sagrada. Ambos aspectos son parte, en forma inseparable, del mismo misterio. En una representación sin sangre del sacrificio de la cruz y aplicando su poder de salvación, el Señor se ofrece en el sacrificio de la Misa cuando a través de las palabras de la consagración y la efusión del Espíritu Santo, Cristo está presente en forma sacramental en la forma del pan y el vino para convertirse en el alimento espiritual de los fieles.

¿Qué es la Sagrada Eucaristía?

La Sagrada Eucaristía es el Sacramento que contiene verdaderamente el Cuerpo y la Sangre de Nuestro Señor Jesucristo, con su Alma y Divinidad, bajo las apariencias de pan y vino.

La palabra “Eucaristía” significa: “Sacrificio para dar gracias”. Ejemplo el sacrificio que ofreció Abel, el pan y el vino que el sacerdote Melquisedec, por la victoria de Abraham, el sacrificio que cada día se ofrecía en el templo de Jerusalén para dar gracias al Señor Dios.

¿Cuándo instituyó Nuestro Señor Jesucristo la Sagrada Eucaristía?

En la última cena, cuando convirtió el pan en su Cuerpo y el Vino en su sangre y dio a los apóstoles el poder de hacer lo mismo. (Lucas 22, S. Mateo 26, S. Marcos 14)

¿Quiénes tienen el ahora el poder de obtener el pan y el vino se conviertan en el Cuerpo y Sangre de Jesucristo?

Obispos y sacerdotes.

¿Cuándo obtienen los sacerdotes que el pan y el vino se conviertan en el Cuerpo y sangre de Jesucristo?

En la consagración.

¿Qué es la hostia después de la Consagración?

El verdadero Cuerpo de Jesucristo, juntamente con su sangre, Alma y Divinidad.

¿Qué contiene el cáliz después de la consagración?

La verdadera Sangre

¿Hay en la Hostia pan, o en el Cáliz vino después de la consagración?

Solamente los accidentes, del pan y del vino, especias o apariencias como cantidad, color, olor y sabor.

¿Se divide a Jesucristo cuando se divide la Hostia Consagrada?

No se divide, queda Él todo entero en todas y en cada una de sus partes.

Espejo: imagen.

¿A quien recibimos en la sagrada Comunión?

A Jesucristo Dios y hombre que está verdaderamente en la Hostia Consagrada.

¿Para que instituyó Jesucristo la Sagrada Comunión?

Para quedarse mas cerca de nosotros, para aumentarnos su gracia, sus favores y su amistad, y para ser el mismo, el alimento de nuestra alma.

¿Qué otras gracias produce en nosotros la Sagrada Comunión?

Aumenta en nosotros el amor a Dios y al prójimo; nos perdona pecados veniales y nos preserva de los mortales, y es una señal segura de que resucitaremos para la Vida Eterna.

¿Qué disposiciones debemos tener para poder comulgar dignamente?

Debemos estar en gracia de Dios, no haber comido desde una hora antes, y acercarnos con respeto y devoción.

¿Qué deben de hacer para comulgar dignamente los que se hallan en pecado mortal?

Deben confesarse, para comulgar dignamente, pues no les basta en este caso hacer un acto de contrición. La propia condenación.

¿Pueden comulgar sin confesarse los que solamente tienen pecados veniales?

Pueden comulgar, los pecados veniales no hacen perder la gracia santificante, o amistad con Dios. Acto de contrición perfecto.

¿Cuál es el ayuno prescrito por la Iglesia para comulgar?

No haber comido ni bebido una hora antes de la comunión. Agua, medicinas, siempre.

¿Quiénes pueden comulgar sin guardar ningún ayuno?

Los enfermos que reciben la comunión por viático. Alimento para el viaje.

¿A quienes se debe llevar el viático?

A los enfermos de cierta gravedad, aunque no tengan que guardar cama y a quienes estén en peligro de muerte.

¿Con que frecuencia se puede comulgar?

Podemos y debemos comulgar con mucha frecuencia, domingos, y todos los días, pero no más de una vez al día, salvo algunas fechas: la resurrección de Jesús en la misa de media noche, el día de Navidad, el día del entierro de un familiar, o de las bodas de plata de alguno de la familia.

«Nuestro Salvador, en la última cena, … instituyó el sacrificio eucarístico de su cuerpo y sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz.» (Sac. Concilium # 47).

…Por tanto el sacrificio de la Misa no es una repetición sino re-presentación y renovación del sacrificio de la cruz. Y es signo del valor único e infinito de la Pasión Redentora….

«HACED ESTO EN MEMORIA MIA»

Si Jesús manda, nosotros debemos obedecer anunciando el misterio pascual de Jesús «hasta que venga». 1 Corintios 11, 26 y CIC 1341-1344.

Por #bottegadivina

Bottega Divina es un Canal dedicado a aplicar la tradición moral Cristiana a situaciones críticas en la política y la sociedad. Abogamos y velamos por la aplicación de los principios fundamentales de la sociedad, como el derecho natural, en los ámbitos políticos y sociales.

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